La antigua técnica de trenzado siempre ha acompañado cada paso de la evolución humana,
pero es en el siglo XVI cuando el genio de Leonardo da Vinci introduce la primera
innovación con la invención del telar automático con lanzadera mecánica.
Esta técnica fue recuperada por Manifattura di Domodossola al construir sus instalaciones de última generación (muchas de las cuales fueron completamente diseñadas internamente), contribuyendo así a revolucionar y modernizar un sector estancado. El punto de inflexión ocurrió cuando una de estas máquinas dio vida a una trenza tubular de cuero para una colección de cinturones que llevó el evocador nombre de “PRIMA”, siendo la primera y única de su tipo.
A lo largo de los años y de las numerosas colecciones, se produjeron artículos valiosos con un alto impacto visual utilizando máquinas sofisticadas, mientras se mantenía el antiguo sabor del trenzado hecho a mano. La combinación de materiales aparentemente incompatibles ha creado productos que no existen en la naturaleza tal cual, pero que provienen del mundo natural.
La técnica se convierte en arte, y el trenzado no es solo una habilidad, sino una filosofía que impregna toda la empresa, donde el encuentro de valores, historias, tecnologías de vanguardia y un saber hacer centenario ha hecho única a Manifattura di Domodossola. Al mismo tiempo, el uso de las mejores materias primas da vida a las creaciones incomparables de Athison, que están hechas de curvas repetidas en un patrón continuo, generando decoraciones que tienden al infinito.

